Cómo cobramos

Por entregable y por riesgo, nunca por horas

Facturar por horas premia al proveedor lento y castiga al que resuelve rápido. Nosotros ponemos precio al resultado y al riesgo que asumimos: si el proyecto nos lleva el doble de lo previsto, tú pagas lo mismo.

No publicamos tarifas. No es opacidad, es que una cifra genérica no significa nada antes de saber cuántas veces al mes ocurre tu proceso, en qué estado están tus datos y si tu ERP tiene por dónde entrar. Cualquiera que te dé un número sin preguntar eso te lo está inventando, y luego lo corregirá al alza.

Cómo se llega a la cifra

Diagnóstico gratuito

Media hora, sin coste y sin compromiso. Salimos con dos o tres procesos candidatos y una horquilla honesta. No es un presupuesto: es para que sepas si estamos en el mismo orden de magnitud antes de invertir más tiempo ninguno de los dos.

Mapa de proceso medido

Cronometramos el proceso real durante una o dos semanas: frecuencia, minutos, errores y coste de cada error. Es un trabajo que se factura, y se descuenta íntegramente del proyecto si sigues adelante con nosotros.

Precio cerrado por escrito

Del mapa sale un documento de alcance con qué se automatiza, qué no, qué casos límite quedan fuera y cuál es el precio final. Ese precio no se mueve. Si nos hemos equivocado estimando, el error es nuestro.

Qué está siempre incluido

  • Despliegue en tu infraestructura, con tus credenciales
  • Documentación en castellano, legible por alguien no técnico
  • Formación al equipo que convive con el sistema
  • Un mes de garantía sobre el comportamiento entregado
  • Revisión previa de RGPD del flujo de datos
  • Propiedad completa del código y los flujos entregados

Qué va aparte y te avisamos antes

  • El servidor donde vive la automatización, que contratas tú a tu nombre.
  • El consumo de los modelos de IA, que se factura al coste real del proveedor sin margen nuestro.
  • Las licencias de terceros: WhatsApp Business API, conectores de pago, módulos del ERP.
  • Las migraciones de datos históricos, que se presupuestan aparte porque su tamaño es imprevisible.
  • El mantenimiento posterior, que es opcional y casi nunca hace falta desde el primer día.
Sobre descuentos: si aplicamos uno, aparece como línea visible en la propuesta con su motivo. No hacemos rebajas silenciosas ni precios distintos según lo apretado que vaya el mes, porque eso convierte cada negociación en una partida de póker.

Cuándo te vamos a decir que no

Hay tres situaciones en las que preferimos no cogerte el proyecto, y las decimos en el diagnóstico:

  • Cuando el proceso se ejecuta pocas veces al año. El ahorro no llega a pagar la construcción, por barata que sea.
  • Cuando el proceso está roto de origen. Automatizar el caos produce caos más rápido; primero hay que arreglar el procedimiento y eso suele salir gratis.
  • Cuando lo que hace falta es una persona más, no un flujo. Pasa, y disfrazarlo de proyecto de IA sería estafarte con buenas maneras.

Perder un proyecto por decir esto sale mucho más barato que entregar algo que no funciona y sostenerlo dos años.

Antes de pedirnos precio, haz este cálculo

Cuántas veces al mes ocurre el proceso, cuántos minutos consume cada vez y cuánto cuesta la hora de quien lo hace. Con esos tres números sabes cuánto te está costando hoy, y cualquier presupuesto que recibas —el nuestro o el de otro— deja de ser una opinión y pasa a ser una división.

Es también la forma de detectar cuándo no te compensa, que es información que ningún proveedor te va a dar de motu propio.

¿Quieres una cifra para tu caso concreto?

En la llamada de diagnóstico salimos con una horquilla real, no con un «depende». Media hora, sin coste y sin que tengas que preparar nada.

Diagnóstico gratuito